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  • Foto del escritor: Karla González Novion
    Karla González Novion
  • 11 ene
  • 4 Min. de lectura

El Legado, entendido como la huella que dejas —lo que los demás recuerdan de ti y lo que han experimentado al compartir contigo, ya sea en el ámbito laboral, familiar o social— es un concepto bello y necesario de destacar, especialmente en tiempos egoístas y mezquinos (como dice la letra de Fito Páez).


A mí me gusta una sociedad más colaborativa, con gestos de humanidad, con actitudes amables y comprensivas hacia todas las diversas personas de nuestro entorno. Ese paisaje lo amo. Y por ello pensé en el Legado Personal para este año 2026.


Nuestras actitudes, opiniones, acciones y lenguaje causan impacto en nuestro entorno siempre. A veces caminamos por la vida poco conscientes de que nuestra forma de movernos por el mundo impacta a los demás. Cómo un saludo amable puede mejorar el inicio del día de quien recibe ese sencillo gesto, porque a todos nos agrada ser vistos.


Llevando esta reflexión del día a día a un año completo, quiero invitarte a pensar en el legado que dejarás: esa huella que quedará en personas, grupos de trabajo, familia, amigos, pareja, en fin, con quienes interactúes.


Es más común pedir cosas para mi año 2026, y es un ejercicio hermoso y muy necesario. Pero esta vez quiero proponer lo contrario: ¿qué dejaré yo a los demás? A conocidos o desconocidos, con nombre y apellido o ciudadanos en general.


¿Desde qué roles me quiero mover en mi mundo? Tal vez como una profesional que practica la escucha activa, o como alguien que ofrece mentoring. Ambas son válidas, pero con efectos muy distintos.


Quiero promover en el trabajo espacios colaborativos, recreacionales, de conocimiento personal. O quizás prefiero especializarme en áreas específicas y desde ahí aportar con mi saber al equipo. Esto se relaciona mucho con lo que estoy necesitando hoy; si estoy en una etapa de consolidación profesional, de validación en un trabajo relativamente nuevo, o si siento la necesidad de entregar lo aprendido.


Puedo acercarme a mi jefa o jefe y ofrecer una forma especial de trabajo que siento puede sumar, poniendo a disposición del equipo una habilidad o talento particular. Elijo también ser más sociable, interesarme genuinamente por mis colegas, organizar cafecitos o happy hours de manera regular para crear esos espacios amables, alegres y luminosos que tanta falta hacen.


Mi legado profesional se siente, se palpa, se respira.


Es increíble el impacto que una persona amable, alegre y positiva puede generar en el día a día; así como alguien negativo y envidioso también puede impactar, pero desde otro lugar.


Decido relacionarme conscientemente con otros desde la compasión, pensando primero que nadie quiere perjudicarme, que no todo es envidia, que cada persona carga su propia historia, a veces difícil. Desde ahí me conecto con la buena persona que soy. Y si detecto errores o inconsistencias en el trabajo de alguien, puedo abordarlos con respeto, usarlos como aprendizaje compartido, y no exponer al otro solo para resaltar mi capacidad de detectar fallas.


También puedo dejar un legado muy invisible, siendo facilitadora: articulando encuentros entre quien necesita algo y quien puede entregarlo. Eso es bondad. Aunque ocurra desde el anonimato, construye una sociedad virtuosa, que cree en el otro, que habilita a hacer cosas y a emprender sueños desde la confianza.


En la familia y en las relaciones, puedo dejar un legado de alto impacto practicando la empatía, saliendo por momentos de mis propias necesidades para ponerme en el lugar del otro. No para dejar de cuidarme, sino para ampliar mi comprensión, soltar viejos paradigmas que me estancan y crear espacios de escucha real.


Mi legado con los hijos puede ser darles más autonomía —tan difícil de implementar— y cuestionar ese relato interno que nos hace creer que siempre nos necesitan tanto. Instalar conversaciones más evolucionadas con ellos puede ser una forma de conocer sus posturas, sus ideas, y descubrir a esa chica o chico que se está convirtiendo en una persona cada vez más grande.


Mi legado también puede ser ayudar. Estar más atenta a lo que otros necesitan, incluso cuando alguien me cuenta que hay un tercero requiriendo algo que yo tengo. Imagino un “contador de ayuda”, como el contador de pasos que algunos llevan, que me avise cuando llevo mucho tiempo sin mirar el mundo de los demás.


Todos podemos aportar con tiempo, un contacto, conocimiento, un consejo, un abrazo o algo material. Por eso les propongo activar ese contador, aunque sea simbólicamente, y que a fines del 2026 tengamos un buen indicador de nuestro desempeño en ayuda.


Piensa, piensa, piensa en tu Legado. Mira tu entorno. Reconoce lo afortunada o afortunado que eres de estar donde estás. Cree en la magia de la vida, en las señales que te envía, y descubre qué huella dejarás en los demás este 2026, que ya lleva más de diez días avanzados.


Una última recomendación: usar menos el celular mientras nos movemos por el transporte, la oficina o la casa. Eso nos ayudará a ver a quienes pasan a nuestro lado, a mirarlos, a conectarnos, a sonreírnos y, en definitiva, a humanizarnos. No olvidemos que somos seres humanos.

 

 
 
 
  • Foto del escritor: Karla González Novion
    Karla González Novion
  • 29 nov 2025
  • 4 Min. de lectura

Las víctimas de la delincuencia hoy en día en nuestro país han vivido situaciones tremendas, llegando en algunos casos a la muerte. El nivel de violencia parece ser más extremo que hace un par de décadas, y se parece a esas series policiales de alguna plataforma streaming.


Nadie sabe quién será el delincuente que te asaltará, su nombre, edad, o domicilio, es un absoluto desconocido.


En cuanto a los medios de prensa, le dan bastante tribuna a la delincuencia, sobre todo aquella que acontece en carreteras, con robos de autos costosos, donde por cámaras se puede transmitir casi en vivo el asalto.


Esta situación da miedo, y por ello somos más cautos a la hora de salir en la noche, y examinamos las rutas que debemos tomar, para bajar las probabilidades de ser atacados.


Evidentemente en nuestro hogar nos sentimos más seguros, es nuestro refugio.


Todos conocemos personas en nuestro entorno que han sido victimas de algún asalto, incluso alguno que esté leyendo esta columna puede haber sido protagonista de esta dramática situación.


Las leyes han avanzado en esta temática, y el parlamento se moviliza y apoya estas reglamentaciones para disminuir la delincuencia.


En particular este gobierno creo el Ministerio de Seguridad Pública y aumentó el presupuesto en seguridad, logrando disminuir los homicidios por delincuencia a la mitad.


Entre el 11 de marzo de 2022 y el 21 de febrero de 2025 se aprobaron 56 leyes vinculadas a seguridad pública y delincuencia.


En abril de 2023 se promulgaron 4 leyes específicas para combatir la delincuencia.

(Fuentes: Ministerio del Interior)


Es decir, el Congreso llega a acuerdo en estas materias, legisla, hace la pega.


En otro ámbito se tiene que, la mayoría de los delitos graves —como homicidios— son atribuidos a hombres.


Por ejemplo, en el “Informe unificado sobre homicidios consumados” se reportó que el 91,4 % de los imputados conocidos por homicidio son hombres, y solo 8,6 % son mujeres.

(PDI Julio 2023, Primer Informe unificado sobre Homicidios consumados).

 

¿Qué es un femicidio?


La teoría feminista conceptualiza el femicidio como un crimen misógino que refleja, en grado extremo, el sentido de propiedad, dominación y control que ejercen los hombres hacia las mujeres en las sociedades patriarcales.


El femicidio en Chile cobra la Vida de una Mujer cada semana.


Las víctimas en su mayoría con de clase social media, y baja, con pocas posibilidades materiales de establecer una red de protección para aislarse del femicida. Si bien la pobreza no es la causa, si puede agravar la vulnerabilidad.


En este caso si se conoce el nombre, edad, y domicilio del agresor.


La víctima realiza gestiones con carabineros y tribunales para alertar de las amenazas del femicida, y tener algo de protección, y con ello proteger a sus hijos, en caso de tenerlos.


El miedo de esta mujer la persigue en la calle y en su propio hogar, porque el delincuente conoce sus dinámicas, horarios, lugar de trabajo, y está al acecho de ella.


En este caso el hogar no es su refugio, solo miren este gráfico.


Esta mujer empieza a apagarse de a poco, y por más redes familiares que pueda activar tiene que seguir con su rutina diaria, de trabajo, crianza, cuidado de la casa, para sostener a su familia.


Los medios de prensa no publican nada al respecto, es algo así como una noticia de 30 segundos, un número más semanal, que aumenta el contador de Femicidios en Chile.


Al no conocer de cerca familias con este horrible drama nos parece lejano, y no aparece la empatía, tampoco buscamos lectura al respecto, o en instagram seguimos influencer que hablen de este drama social para comprenderlo mejor.


Si bien los casos de homicidios por delincuencia son 1249 y 1207 el año 2023 y 2024 respectivamente, este año 2025 se tienen 511, una baja muy importante, son mucho mayores que los casi 50 casos de femicidios al año, con del orden de 150 a 300 casos frustrados desde el año 2020.


(Fuentes principales

Informe anual del CIF / SernamEG 2024. MinMujeryEG+2sernameg.gob.cl+2

Reportes públicos de estadísticas de violencia de género del portal oficial. sernameg.gob.cl+1) 


La Ley 21.212 – “Ley Gabriela” (2020) amplia la tipificación del femicidio, lo cual fue una señal importante, y la Ley 21.565 – Ajustes a medidas cautelares y protección de víctimas (2023–2024) que incluye mecanismos de mayor protección contra agresores reincidentes en violencia intrafamiliar y delitos sexuales es fundamental.


El Ministerio de la Mujer ha liderado parte de estas iniciativas, así como Parlamentarias Feministas, y esto hay que decirlo, en nuestro país en la mayoría de los casos las Mujeres son las Autoras de las acciones de protección hacia las Mujeres.


Se avanza, si, pero muy a contrapelo, porque varios de nuestros Parlamentarios, sobre todo los más conservadores, no lo ponen en tabla, lo retrasan, es menos populista el tema y seguramente no hay empatía hacia este drama social que les parece tan lejano.


Yo diría que el Femicidio es poco popular, y en cambio la Delincuencia que culmina en Homicidio es muy atractiva para la prensa y muchos políticos, sobre todo en épocas de campaña.


¿Para que mostrar estos números, gráfico y leyes relacionadas con Femicidio y Homicidios producto de la Delincuencia?


La idea es invitarlos a reflexionar, dar valor a la Vida de las Mujeres, de toda clase social, mujeres que viven amenazadas y disminuidas por sus agresores, que van muriendo poco a poco hasta que la muerte física cierra el fatal ciclo.


Esto es un drama social verdadero, Made in Chile, no introducido por inmigrantes.


No es necesaria tanta inteligencia policial en estos casos, no hay que desbaratar un cartel o una banda de narcos, es mucho más simple identificar al agresor, es menos costoso para el sistema proteger esta vida.


¿Será que la Vida de una simple Mujer no pesa lo suficiente en nuestro país?

 

 

 
 
 
  • Foto del escritor: Karla González Novion
    Karla González Novion
  • 29 ago 2025
  • 6 Min. de lectura

Envejecer es un proceso natural.

Desde el momento en que nacemos comenzamos a envejecer, y así a medida que avanzamos en edad va nuestra anatomía cambiando y nuestro cerebro también es parte del proceso evolutivo del crecimiento o envejecimiento.


En nuestros primeros años la edad que tenemos no representa una preocupación, y es un evento que nos emociona y nos hace sentir especiales, sobre todo si la familia lo celebra, y así, a medida que avanza nuestra historia personal vamos cumpliendo más y más años.


No sé en qué momento es que empezamos a preocuparnos por la edad, o aparecen signos de edadismo en nuestro mindset que se instalan camufladamente en nuestro disco duro.


Este mundo comienza a aparecer con una oferta de posibilidades para disimular los años, de un amplio espectro; fármacos de laboratorios connotados, cremas y productos para la piel, hiperultravitaminas antienvejecimiento, cirugías e intervenciones físicas, sesiones de masajes y máscaras para el rostro que nos aseguran reducir años, prácticas deportivas de rejuvenecimiento express de variados tipos, en fin…..el deporte también se transforma en un aliado para la buena salud y para mantenerse joven y radiante….otro elemento es la alimentación para rejuvenecer…todo un mercado Anti_Age…



Nuestra sociedad nos muestra al envejecimiento como una pérdida de valor, de belleza y de oportunidades. El culto a la juventud tremendamente exacerbado en las RRSS incrementa esa mirada desolada del envejecimiento.


La publicidad se nutre del culto a la eterna juventud que en muchos ambientes está presente hoy en nuestra sociedad.


Existe el miedo profundo a envejecer, que tiene un nombre “Gerascofobia” y que afecta a la salud física y mental de muchas personas, y se sustenta de esta sociedad que muestra al envejecimiento como una derrota y utiliza un lenguaje muy negativo hacia esta etapa de la vida.

 

Es un hecho que viviremos más que nuestros abuelos, la esperanza de vida va en aumento, y eso mismo ha impulsado mucho un mercado amplio de productos y servicios para edad avanzada, tercera o cuarta edad.

 

El panorama no se ve bueno al parecer, hay muchas malas señales en Instagram y Tiktok para los que llegan a viejos, porque siempre se pinta de oscuro el escenario de la vejez, casi como una enfermedad incurable y contagiosa.


La realidad es que envejecer no es en ningún caso una enfermedad.


Si es una realidad que con los años el cuerpo se resiente y se desgasta, porque esta bella anatomía que nos lleva a todas partes tiene sus transformaciones, y la Vida nos afecta, el Stress, el decir que sí a todo, el no darse tiempo para disfrutar, el no escucharse y detenerse a contemplar, eso es lo que enferma el alma y el cuerpo.


Es una realidad que las energías ya no son las mismas, y ante un trasnoche por algún carrete nocturno requiero más tiempo para reponerme, y las articulaciones duelen, y siempre alguna parte del cuerpo siente algo que no me agrada (rigidez, malestar, inflamación, etc.).


Con los años aparecen enfermedades crónicas, con las cuales debo convivir, mientras antes las integre a mi dinámica de vida, mejor podré abrasarlas y aceptar que están conmigo y no siempre es agradable.


Es una realidad que ser mayores, ya sin un trabajo regular, hijos fuera de casa, y con achaques físicos es especial y requiere de una actitud valiente para no desanimarse, sobre todo si no tengo personas con quienes compartir la vida, y me encuentro sola y sin actividades que me estimulen.


Pero también es mi responsabilidad como ser humano darle sentido a Mi Vida, eso no se lo puedo cargar a mis hijos, a la pareja, en fin, a quién esté a mi lado…..en todas las etapas de mi vida soy yo quién es responsable de la trascendencia de mis días.


La vejez es solitaria muchas veces, se van perdiendo amistades en el camino, pero también se pueden ganar nuevas amistades, y eso requiere que me abra a otras experiencias, que incluso cuando más joven no me interesaban.


Cada etapa de la vida puede ser un nuevo comienzo y puedo aventurarme a emprender episodios muy diferentes a los anteriores.


El envejecer es una experiencia única y valiosísima para toda la humanidad, es una riqueza intelectual y tiene un legado extraordinario. Es el momento más reflexivo del ser humano, donde hay más calma, menos distracciones y más sabiduría.


Recoger las experiencias de nuestros mayores y sus visiones es fundamental, hacer el ejercicio de escuchar a los que nos criaron, nos educaron, y nos llevan delantera en este circuito de la vida es importante de realizar, no por caridad ni por ser generosos con nuestro tiempo, si no por respeto y lealtad.


La vida son ciclos, estás arriba, luego abajo, con abundancia, en escasez, muy acompañado, abandonado, y así, con lucas o sin ellas, y lo único que siempre está ahí es tu vida interior, ese diálogo contigo que va evolucionando con los años, y que debe asumir que eres más adulto, más anciano, más envejecido, con un alma de joven curioso tal vez, claro que puede ser, pero consciente del paso del tiempo, y de mis nuevos límites físicos.


Ver pasar la vida, los cambios, las generaciones crecer, es un regalo, y agradecer por estar consciente de ello también lo es.


¿Qué lugar tenemos las personas más grandes en la sociedad, en mi entorno, en mi mundo familiar, mi contexto laboral?


Apreciar el contenido por sobre las formas es esencial, saborear las conversaciones y buscar las sonrisas son un infaltable, y sobre todo abrirse al amor en cualquier etapa, son mis máximas para el envejecimiento que aspiro llevar.


¿Y saben algo querid@s? No envejecemos solos, siempre hay alguien a mi lado que está viviendo lo mismo que yo, así que es una opción bonita vivir las etapas más maduras en comunidad, reunirse con la tribu, y si no la tengo buscarse una nueva, cualquiera que sea, siempre será un espacio de abrirse a nuevas conversaciones que me amplíen mi forma de pensar, y me regalen nuevos pensamientos.


Puedo envejecer con una mente estrecha y rígida, con ideas estructuradas y absolutas o ampliar mi pensamiento a nuevos horizontes y creencias que no me había permitido vivenciar.


La decisión consciente de como vivir mi envejecimiento es mía, si permito quedar atrapado por alguna enfermedad, o cautivo de los achaques físicos, preso de las preocupaciones de la fatalidad de los medios (invadidos de delincuencia), angustiado por los problemas de mis familiares, pesimista respecto del futuro y sin sentido respecto del mío, y así, un pensamiento más negativo que el anterior….


Quiero ser de esas Viejas Locas que andan por la Vida aportando con los otros, en sus problemáticas, levantando a los amigos con comentarios esperanzadores, recogiendo algún alma que quedó sin amor, y emprendiendo intelectualmente siempre en algo, porque, aunque la sociedad me quiera dejar fuera del sistema, me niego a creer que no me necesitan y que mi aporte no deja alguna huella. Me niego a la irrelevancia social.


No quiero evitar envejecer, porque no es una enfermedad, no debo tomar medicamentos para evitar la vida, ni camuflar mis arrugas, son la herencia de haber vivido en este planeta, de haber habitado tantos lugares y disfrutado de tantos momentos.


Cuando me miro en las fotografías de infancia, o del colegio, reconozco ciertos rasgos que aún tengo, y esa cara de malula no se ha apagado, lo cual agradezco siempre, porque es mi señal que en el fondo sigo siendo una niña inquieta con más años y experiencias, pero sobre todo que ha envejecido orgullosa de los aciertos y errores, que me enseñaron, a destiempo muchas veces, pero que siempre dejaron una lección.


Cuando veo a los más grandes de la familia, de las familias de mis amigos, del entorno me pregunto si ellos también llevan a esa niña o niño aún latiendo en su corazón.


También en este paisaje humano veo personas mayores tan activas y entusiastas, llenas de proyectos, ideas y actividades, que se mueven y comparten sus energías con otros, y me llenan de admiración, porque en algunos casos se que llevan sus dificultades y a pesar de ellas son capaces de disfrutar su vejez.


¿Cómo nos hablamos a nosotros mismos respecto de nuestro crecimiento, evolución y envejecimiento? Lo que vemos de nosotros no es algo que se crea por accidentes, es el conjunto de muchas conversaciones que hemos sostenido.


Me hablo con alegría y orgullo respecto de mis etapas de vida, o me domina la tristeza y el miedo al envejecimiento. Mis recuerdos de juventud los recojo con agradecimiento o siento que pierdo mi identidad como ser al no tener las energías que tenía en el pasado, ni tener el aspecto físico que tenía en aquellos años.


La percepción que tengo de mi persona la debo ajustar a esta etapa, a quién soy hoy, con nuevos desafíos, y probablemente nuevos intereses. Y claro que esto puede requerir de una terapia de apoyo.


Podemos liberarnos de lo que el entorno Pro Eterna Juventud nos instala y que ha penetrado en nuestro tejido social y familiar.


No dejemos de jugar por envejecer, porque no estamos enfermos, sino más grandes.

 

 
 
 

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